En la búsqueda interminable de métodos para mejorar la apariencia de nuestra piel y cuerpo, la vacumterapia ha surgido como una técnica popular en el ámbito de la estética. Sin embargo, como ocurre con muchos tratamientos de estética corporal, está envuelta en una neblina de mitos y malentendidos que a menudo pueden generar confusión entre quienes consideran probarla.
En este artículo, desglosaremos algunos de los mitos más comunes sobre la vacumterapia y separaremos la realidad de la ficción.
Mito 1: ¿La vacumterapia es dolorosa?
Uno de los mitos más persistentes sobre la vacumterapia es que es un tratamiento doloroso. Esta creencia puede ser el resultado de imágenes sensacionalistas o experiencias individuales negativas. En realidad, la vacumterapia no debería ser dolorosa cuando se realiza correctamente por un profesional capacitado.
La sensación durante el tratamiento puede variar de persona a persona, pero en general, se describe como una sensación de succión o tirón en la piel, que puede ser incómoda en el momento, pero no dolorosa. Además, la intensidad de la succión puede ajustarse según la tolerancia del paciente, lo que minimiza cualquier malestar.
Mito 2: ¿La vacumterapia solo es efectiva para eliminar la celulitis?
Si bien la vacumterapia se ha popularizado como un tratamiento para reducir la celulitis, su alcance va mucho más allá. Aparte de ayudar a mejorar la apariencia de la celulitis al aumentar la circulación sanguínea y linfática y romper los depósitos de grasa, también puede ser efectiva para otros fines estéticos y terapéuticos.
Por ejemplo, la vacumterapia se utiliza comúnmente para:
- Tonificar la piel
- Reducir la retención de líquidos
- Mejorar la elasticidad de la piel
- Promover la circulación.
Además, puede ayudar en la recuperación después de ciertos procedimientos quirúrgicos y en el tratamiento de ciertas afecciones musculoesqueléticas.
Mito 3: ¿La vacumterapia es un tratamiento para perder peso?
Es importante entender que la vacumterapia no es un método para perder peso de manera significativa. Si bien puede ayudar a reducir la apariencia de la grasa y mejorar la tonificación de la piel, no es un sustituto de una dieta saludable y ejercicio regular cuando se trata de perder peso.
La vacumterapia puede complementar un estilo de vida saludable al mejorar la circulación y ayudar en la eliminación de toxinas, pero no debe considerarse como una solución rápida para la pérdida de peso.
Mito 4: ¿La vacumterapia puede causar moretones permanentes?
Es común preocuparse por la posibilidad de que la vacumterapia cause moretones permanentes en la piel. Si bien es cierto que es posible experimentar moretones temporales como resultado del tratamiento, estos generalmente desaparecen en unos pocos días o semanas, dependiendo de la sensibilidad individual de la piel y la intensidad del tratamiento.
Los moretones son más probables si se aplica demasiada presión durante la sesión de vacumterapia o si el paciente está tomando medicamentos que adelgazan. Sin embargo, cuando se realiza correctamente, la vacumterapia no debería dejar moretones permanentes en la piel.
Mito 5: La vacumterapia puede causar daño permanente a los tejidos
Otro mito común es que la vacumterapia puede causar daño permanente a los tejidos. Si bien es importante seguir las instrucciones del profesional y no exceder los límites de presión recomendados, la vacumterapia realizada por un profesional capacitado no debería causar daño permanente a los tejidos.
De hecho, cuando se realiza correctamente, la vacumterapia puede estimular la producción de colágeno y elastina en la piel, lo que puede tener efectos beneficiosos a largo plazo en la firmeza y elasticidad de la piel.
Es importante separar los hechos de la ficción y comprender que, como cualquier tratamiento, tiene sus limitaciones y riesgos potenciales. Al buscar información sobre la vacumterapia u otros tratamientos estéticos, es fundamental hacerlo con un profesional calificado y tener expectativas realistas sobre los resultados.

